........NADA REAL PUEDE SER AMENAZADO, NADA IRREAL EXISTE Y EN ESTO LLEGA EL AMOR....

11/3/18

CUENTO: LA BAILARINA Y LOS DOS AMIGOS

Un día llegaron al pueblo unas carretas de teatreros y circenses trotamundos. En una de ellas venía una bailarina extremadamente sugerente, bella, simpática, suave, dulce y amorosa. En aquel pueblo vivían dos muy buenos amigos. Habían nacido a la vez, los dos se amaban... Se llamaban Yin y Yan. Eran totalmente diferentes, Yin era más emocional, intuitivo, sensible, mientras que Yan era muy lógico, mental, calculador y serio.



Los dos amigos, cuando vieron aquella joven, se enamoraron al tiempo. Ambos empezaron a cortejar a la bailarina, ella le daba amor a los dos, y a medida que pasaba el tiempo amaban más profundamente a aquella hermosa muchacha. Después de un tiempo, un buen día Yan le dijo a Yin:
- Vivo totalmente atormentado, ¿qué será de nosotros cuando la bailarina se vaya? Hay muchos momentos que me pone triste su partida. ¿Tú cómo estás?
- Estoy muy bien- le contesto Yin- Vivo intensamente este momento, siento cada caricia y cada beso con ella.
- Sí, pero ¿qué será de ti cuando ella se vaya?
- Vivo este momento, aquí y ahora- dijo Yin- Sólo estoy sintiendo desde el corazón.
Al cabo de un tiempo, como casi siempre pasa en estos casos, la bailarina tuvo que seguir su camino y se fue. Entonces Yan fue a buscar a su amigo diciendo:
- ¿Y ahora qué? Estoy totalmente destrozado, ella se ha ido, dime ahora tú como estás, cómo te sientes. Ahora dime cuánto amor tienes que darle.
Yin cerrando los ojos y con una inspiración profunda le dijo a su amigo:
- Ella fue un maravilloso regalo del destino, la disfruté, gocé de cada instante como un milagro, como un regalo. El destino me la trajo y el destino se la llevó, y ¿cómo voy a estar ahora, sino bien? Bien vivía antes de que ella llegara y bien vivo ahora conmigo.


Todos tenemos un Yin y un Yan en nuestra mente. En nosotros está el vivir la vida sintiendo y disfrutando el momento, o pensando y teniendo miedo de lo que pueda venir, perdiéndonos así la vida que sólo existe hermosa, bailarina, juguetona, sutil, en el aquí y ahora

2/3/18

TODOS SOMOS UNO

Si eres capaz de caer en este instante, en este aquí y ahora, y poder sentir tu corazón, tu latido, te darás cuenta de la vida en ti, de la existencia en ti, y así también te darás cuenta de que formas parte de una energía, una unidad, una conciencia, que lo inunda todo y a la que solo puedes llegar desde el silencio de ese pequeño yo condicionado y separado. En ese instante que todo se para, que sientes la energía en todo tu cuerpo, en todo lo que ves, entras en la realidad suprema. Esta realidad es lo único que existe y que no puede ser amenazado. Somos ese todo vibrando a una frecuencia individual.

Todo está en sincronía y cuando sucede todo es perfecto porque es eso exactamente lo que tenía que suceder. Esta sincronía hace que el organismo esté interrelacionado en una sola conciencia. Existo en todas partes porque si llego a percibir en mí la esencia de océano, de agua, de energía, de vida, de luz que soy, en ese instante me doy cuenta que existo en todas partes a través de los demás, de la naturaleza y el cosmos. 

También siendo parte de ese todo siempre podemos comprender a las otras formas y darnos cuenta que su esencia es la misma que la nuestra. En ese momento nos hacemos compasivos al entender que cada uno tiene que vivir su experiencia vital y su forma separada ya que éstas son creaciones y experiencias de lo divino. La conciencia se desarrolla a través de la forma creando múltiples realidades, situaciones, estaciones, emociones, simplemente como parte de la creatividad ya que el sentido de esta conciencia es extenderse creando nuevas formas de energía.



Miles de personas viven sin lo que crees que te hace feliz y sin embargo sus vidas son mucho más dichosas y amorosas. De esta forma puedes comprobar que no hay cosas que nos hacen felices, sino aptitudes ante la vida para comprender que cualquier experiencia realmente vivida puede ser una vivencia armoniosa, alegre y sincronizada con el todo.

Toda esta sensación de energía, de Tao, de totalidad, no tiene ningún sentido si en algún instante no eres capaz de ver la santidad y la luz en el otro. Cuando independientemente del teatro de la vida, de las formas, colores, religiones, países, culturas, personajes, ves en el otro a un hermano con la misma esencia que tú, entonces eres capaz de ver que en el fondo todos somos uno.


Del libro "el arte de ahoravive". De Joel Iglesias, enriquecido Raquel Contreras.

28/2/18

LAS HUELLAS DORADAS

Os voy a contar la historia de un amigo muy cercano. En una ocasión, aunque este amigo había vivido con gran intensidad y gozo, dudó de su camino. Quizás le dolían los señalamientos injustos o la envidia de otros o las acusaciones egoísta, pero aquel día más que otros los pensamientos le abrumaron. Quizás debía irse, partir, dejar lo que tenía en manos de otros, repartir lo cosechado, quizás llegar a una vida diferente, tomarse un tiempo de reflexión sobre el presente y el futuro.



Puso unas cuantas cosas en la mochila y subió a la cima de una montaña. En el punto más alto giró la mirada para quizás echar un último vistazo a su ciudad.
Atardecía y el poblado se miraba hermoso, cuando de pronto una voz le dijo: “Por un euro te alquilo estos prismáticos”

Era la voz de un viejo que le ofrecía unos prismáticos. Sacó un euro del bolsillo, se lo dio al viejo y éste se los dio. Después de un rato mirando, consiguió ver su barrio y algo le llamó la atención: Un punto dorado brillaba intensamente. Separó los ojos y parpadeó algunas veces, y volvió a mirar pero el punto dorado seguía.

- ¡Qué raro!- exclamó- hay un punto brillante.
El anciano le dijo: - Son huellas
- ¿Qué huellas?- le contestó
- ¿Te acuerdas de aquel día? Debías tener unos ocho años. Tu mejor amigo de la infancia lloraba desconsolado en el patio. Su madre le había dado dinero para comprar un lápiz y lo había perdido antes de comprarlo. ¿Recuerdas lo que hiciste? Tenías un lápiz nuevo, te arrimaste a una columna y lo rompiste en dos partes. Le sacaste punta y le diste el lápiz a tu amigo.
- No me acordaba, ¿pero eso qué tiene que ver con el punto brillante?
- Tu amigo nunca olvidó ese gesto, ese recuerdo se volvió importante en su vida.

Hay acciones en la vida de uno que dejan huella en la vida de otros. Las que contribuyen al desarrollo de los demás, quedan marcadas como huellas doradas.

Volvió a mirar por los prismáticos y empezó a ver otras huellas doradas. “Esa es de cuando hiciste aquel gesto por tu hermano, y aquella de cuando serviste al otro y esa del amor en tu mirada de compasión”, le decía el viejo según iba descubriendo nuevas huellas doradas. Había infinidad de ellas, cada vez más. Apartó la vista de los prismáticos y sin necesidad de ellos, empezó a ver como miles de puntos dorados aparecían por toda la ciudad.


Tomó su mochila, devolvió los prismáticos al anciano y buscó el camino de vuelta a casa.

1/2/18

LAS DOS VASIJAS

Cuenta una leyenda que un cargador de agua en un pueblo de África, tenía dos grandes vasijas las cuales colgaba en los extremos de un palo que cargaba en sus hombros.

Una de las dos vasijas estaba en perfecto estado de conservación y llegaba con toda el agua; la otra tenía algunas grietas y por el camino perdía el preciado contenido, así que a lo largo de todo el sendero a pie desde el arroyo hasta el pueblo, el aguador llegaba con una vasija llena y la otra a la mitad.

Durante años esa fue su actividad casi diaria. Desde luego la vasija intacta estaba muy contenta y orgullosa de sus logros pues se sentía perfecta para lo que había sido creada, llevaba la vida del agua a las personas del pueblo. Pero la vasija agrietada estaba avergonzada y se sentía miserable por su imperfección ya que sólo hacía la mitad de su trabajo, no portaba vida sino que la dejaba escapar.

Después de unos años la vasija agrietada le habló al aguador diciendo:

- Me quiero disculpar contigo porque debido a mis fallos sólo llegas con la mitad del agua.
El hombre le dijo apaciblemente:
- Cuando regresemos al pueblo, quiero que observes el sendero que recorremos cada día, y te fijes en tu lado del camino

La tinaja hizo lo que le pidió su dueño pero estaba tan deprimida o distraída, que no observó nada en especial y seguía sintiéndose culpable porque sólo conseguía llevar la mitad del agua al pueblo. Entonces el hombre le replicó:

- ¿Has visto las flores que sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he visto tus grietas y quise sacar todo lo positivo de ellas, así que sembré semillas de flores a lo largo de nuestro camino que diariamente has regado gracias a tu imperfección. Así cada cierto tiempo he podido recoger flores que han hecho sonreír a muchas personas. Si no fueras exactamente como eres, con todos tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza, no hubieras llevado vida en forma de flores a tantas personas del pueblo.



Del libro el arte de meditar. Ahoravive